Rutinas de verano: cómo mantener unos hábitos saludables sin perder la flexibilidad

El verano suele traer consigo cambios de horarios, vacaciones, viajes, más tiempo libre y una mayor sensación de desconexión. Aunque estos cambios pueden resultar muy beneficiosos para nuestro bienestar, también pueden hacer que perdamos algunas de las rutinas que nos ayudan a sentirnos bien durante el resto del año.

Sobre este tema tuve la oportunidad de hablar en COPE Vigo, dentro del programa Mediodía COPE Provincia de Pontevedra, donde hablamos sobre la importancia de mantener ciertas rutinas durante el verano y, al mismo tiempo, aprender a flexibilizarlas.

🎙️ Hablamos de rutinas de verano en COPE Vigo

En la entrevista hablamos sobre cómo adaptar nuestras rutinas durante los meses de verano, qué hábitos merece la pena mantener y por qué disfrutar de las vacaciones también implica permitirnos cierta flexibilidad.

Laura Carballo, psicóloga sanitaria en Vigo, en Mediodía COPE Provincia de Pontevedra.


🎧 Escuchar la entrevista en COPE Vigo →

¿Por qué las rutinas son importantes también en verano?

Las rutinas nos ayudan a estructurar el día y proporcionan cierta sensación de estabilidad. Dormir aproximadamente a las mismas horas, mantener una alimentación relativamente regular, hacer ejercicio o reservar espacios de descanso puede favorecer nuestro bienestar físico y emocional.

Sin embargo, esto no significa que durante las vacaciones tengamos que mantener exactamente los mismos horarios y obligaciones que durante el resto del año.

El verano no tiene que convertirse en otra lista de obligaciones

Uno de los errores que podemos cometer es transformar las rutinas saludables en una nueva fuente de exigencia. El objetivo no debería ser cumplir perfectamente con todos nuestros hábitos, sino conservar aquellos que realmente nos ayudan a encontrarnos mejor.

Durante las vacaciones podemos permitirnos levantarnos más tarde, improvisar comidas, cambiar nuestros horarios o pasar algunos días sin hacer ejercicio. La flexibilidad también forma parte de una relación saludable con nuestras rutinas.

¿Qué rutinas merece la pena mantener?

No existe una fórmula única. Cada persona puede identificar aquellos hábitos que tienen un mayor impacto positivo en su bienestar.

  • Mantener unos horarios de sueño razonablemente estables.
  • Seguir realizando algo de actividad física.
  • Respetar las necesidades básicas de alimentación y descanso.
  • Reservar momentos de desconexión y disfrute.
  • Mantener cierto contacto con las personas importantes para nosotros.

La importancia de permitirnos descansar

El descanso no debería convertirse en una actividad que tengamos que hacer “bien”. Durante el verano también necesitamos espacios sin objetivos, sin productividad y sin la sensación de tener que aprovechar cada minuto.

Descansar, aburrirse, improvisar o simplemente no hacer nada durante un rato también puede formar parte de un verano saludable.

Rutina y flexibilidad: encontrar el equilibrio

Una rutina saludable no consiste en seguir un horario rígido, sino en disponer de una estructura suficientemente flexible como para adaptarnos a las circunstancias.

Podemos pensar en nuestras rutinas como una guía y no como una obligación. Esto permite disfrutar de las vacaciones sin sentir que estamos perdiendo completamente nuestros hábitos.

Disfrutar del verano también es cuidar nuestra salud mental

El verano puede ser una buena oportunidad para bajar el ritmo, recuperar energía y conectar con actividades y personas que durante el resto del año quedan en segundo plano.

Cuidar nuestra salud mental no significa mantener siempre el mismo nivel de organización y productividad. A veces también implica soltar el control, descansar y permitirnos disfrutar.

Conclusión

Las rutinas pueden ayudarnos a sentirnos mejor, pero no deberían convertirse en una fuente de presión. Durante el verano podemos mantener aquellos hábitos que nos aportan bienestar y flexibilizar el resto.

La clave está en encontrar un equilibrio entre estructura y libertad, permitiéndonos disfrutar de las vacaciones sin abandonar por completo aquellos hábitos que nos ayudan a cuidar de nosotros mismos.

Si quieres aprender a gestionar mejor tus hábitos, emociones y bienestar psicológico, en Psicología Semilla puedo acompañarte.

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